sábado, 17 de diciembre de 2011

Capítulo 9 de "Gracias a una Piedra"

—¿Que te ocurre? ¿Has estado llorando?—Oliver salía por la puerta hacia Patrick.
—¿Porque debería haber llorado yo?
—No sé, por eso pregunto. ¿Quieres entrar a ver a Carline? o solo te dignaras a verla por la ventana.
—Oliver, precisamente en este momento no puedo ir a verla.
—Oh, disculpa, ¿Tienes algo más importante que ir a hacer?—dijo en tono irónico.
—No. Tengo que tratar de resolver algo que he estado causando hace mucho.
—Hace mucho ¿No te refieres con la llegada de nosotros...cierto? o específicamente ¿Con la llegada de Carline a tu vida?—ante tal pregunta Patrick no supo que responder. Ese silencio fue una afirmación para Oliver—¿Patrick me dirás lo que pasó hoy en la mañana, cuando encontraste a Carline?—Patrick lo miró atónito.
—No pasó nada, solo  la encontré.
—La besaste cierto—a Patrick se le heló la espalda a escuchar lo que Oliver decía.
—¿Que te dijo Jess?
—Así que es verdad...Patrick puede ser que no seas muy abierto con tus sentimientos además de con Carline, pero entre hombres es diferente, te conoceré hace poco, pero la manera como manipulas tus sentimientos es mucho o igual a la mía.
—Ojala me entendieras por lo que estoy pasando, Oliver . Puedo estar seguro que tu no has pasado por lo que estoy pasando yo. Esta presión, amargura y temor no se la regalo ni a mi peor enemigo...o podría ser que a uno si...
—Así que de eso se trata.
—¿A que te refieres?—Cada palabra que decía Oliver eran mil preguntas para Patrick.
—Del profesor, el esta en el medio de esto—a Patrick se le apretó el pecho. "¿Como este condenado sabe tanto?" pensó.
—Oliver, por favor, no me compliques las cosas, no ahora, tengo muchas cosas encima en este momento.
—No hasta que descubra que escondes, se que es algo; Jess también lo sospecha, las únicas que no saben nada son Kate y Carline.
—¿Dime Olive que cosas sospechan de mi? Que más puedo esconder, ya sabes lo que soy, soy en pocas palabras un demonio.
—¿Crees que Carline es un demonio también? Te has llamado demonio y eres exactamente lo mismo que Carline.
—Puede ser—Patrick miró hacia la ventana de Caroline un momento y se volvió hacia Oliver—pero es el demonio más bella que he conocido. Tengo que hacer algo Oliver, permiso—dijo alejándose hacia el camino que conducía a los bancos blancos.
—Patrick—gritó mientras Patrick se alejaba—si te estas asociando a "demonio" por ser "Lucifer", estas muy equivocado.
—¿A que te refieres?— le gritó Patrick del otro lado pero no obtuvo respuesta, Oliver ya se había ido—no sé que haré con ese condenado.—Patrick rió entre dientes. Se paró en seco y miró hacia atrás, hacia la pieza de Caroline. Se dio vuelta y caminó rápidamente hacia la ventana. Al llegar miró por una esquina tratando de no ser visto, pero no lo seria; Kate estaba sentada en una silla en la esquina de la pieza acurrucada durmiendo y Jess estaba sentada en la cama con Caroline al lado durmiendo. Se sentó en el suelo, sacó un lápiz y un papel de su bolsillo y escribió.

"Jess coge esta nota y ve al laboratorio, sola." en la parte de atrás puso las indicaciones para llegar, ya que ella nunca había ido.

Al terminarla la puso en una esquina de la ventana y partió al laboratorio. Sacó sangre de Caroline y la de el dejándola en dos pequeños recipientes separados. Tomó otro vació y los llevó a la puerta del laboratorio. Saco su lápiz y la mitad del papel y escribió:

"Un recipiente contiene sangre de Caroline y el otro tiene mi sangre. Junta las en el recipiente vacío. Ahí están todas las respuestas a tus preguntas. Adiós, nos vemos en un tiempo. P.D. : No tienes que decirle a nada sobre esto a nadie, ni a Oliver, el sabe demasiado. Confío en ti"

Al terminar la nota, Patrick se fue hacia las colinas.
Después de un buen rato de caminar llegó al lugar donde Caroline y él habían tenido un Picnic. Se sentó a la orilla del rió contemplando el agua como corría entre las piedras.
—"Ojalá los problemas se fueran así de fácil—Pensó—ojala los dejáramos pasar con tanta facilidad"

Ya lo había decidido, se iría por un par de días. Lejos de todo esto. No quería parecer como que huyera de los problemas pero era lo mejor para todos.

Caroline estuvo todo ese día en cama y el siguiente también con los constantes cuidados de la enfermera. Al quinto día , lunes, volvió a clases como debería ser, pero no todo era igual. Patrick no estaba. Cada vez que preguntaba de él frente a Jess o Oliver cambiaba el tema, solo Kate le decía que ya lo iba a ver, que lejos no se podría haber ido.
Así también pasó el siguiente y siguiente día.
El jueves por la mañana se dio cuenta de que había pasado una semana desde aquel incidente y una semana hace que no ve a Patrick. Empezó a pensar en el sueño extraño que tubo esa noche cuando el descocido la "durmió" por no decir "drogó"
En la tarde le preguntaría a Jess toda la verdad, ya que ella sabia de que Patrick y Jess la encontraron. Quería saber que era verdad y que mentira.

Ultimo timbre de la tarde.
—¡Carline!
—¿Que pasa Kate?
—Oliver me invitó a salir—dijo saltando de emoción.
—¿Desde cuando que tienen "algo más"?
—Desde que estabas metida en tus asuntos con Patrick.—dijo malhumorada.
—Perdón Kate, te ayudare. ¿Necesitas algo?
—Un vestido podría ser, se que tienes una gran colección.
—De acuerdo, pero el blanco ni me lo toques.
—Entendido—Kate ya corría hacia la pieza de Caroline y ella la seguía por detrás con lentos pasos. Cuando llego a la puerta y se paró a buscar la llave se percato de algo. Jess.
—¿Kate?
—Dime
—¿A dónde demonios se mete Jess todas las tardes?
—Ni idea ¿Por qué preguntas?
—No encuentras raro que todas las tardes desde la semana pasada, misteriosamente esta ocupada, tiene tarea o se esfuma de la faz de la tierra como si nada.
—¿Hablan de mi?—Jess entraba en ese momento.
—¿Donde estabas?—respondió automáticamente.
—¿Por qué tan alteradas?
—¿Donde?
—Que son pesadas, solo hacia mi tarea de Francés.
—Enséñamela.—pidió Caroline con tono frío.
—¿Caroline que ocurre? —preguntó Kate algo desconcertada.
—Shhhh, vamos Jess enséñamela.—Jess vaciló un momento.
—Ya les diré la verdad, he estado con un chico de intercambio.
—¡¿QUE?!—dijeron Caroline y Kate al unisono.—¡¿Jessica?! ¿te encuentras bien?
—¿Que? ¿Algún problema que me atraiga un chico?  No son las únicas que se pueden divertir.
—Si, hay uno, lo haces a nuestras espaldas como que te fuéramos a impedir seguirte viendo con él, ese es el problema—Caroline la miraba fijamente y Kate asentía.
—¿Se han dado de su reacción de hace unos segundos?
—Eso fue porque lo haces a escondidas—añadió Kate.
—Bueno hablaremos de esto mas tarde ahora lo que preocupa es tu cita con Oliver.
—¿¡Mentira que te ha invitado a salir!? ¡Que genial!—dijo Jess abrazando a Kate.

En unos cuantos minutos la pieza estaba hecha un desastre, todos los vestidos tirados en la cama, zapatos por el suelo y uno que otro maquillaje, pero todo valió la pena, en el centro de la habitación, con sus amigas corriendo de un lado para otro arreglándola, sentada en una silla estaba una Kate completamente nueva.
 Sus lisos cabellos ya no caían sobre su cara, ahora estaban tomados con un fino lazo color crema y caían sobre sus hombros, sus normalmente blancos pómulos ahora eran de un leve tono rosado, sus pestañas tan largas como las de Caroline, sus labios rosados y su vestido rosa con una negra cinta en la cintura terminada en una rosa.
  


—Hermosa—dijo Caroline tirándose a la cama.
—Le encantaras a Oliver...—Jess le ponía los últimos toques.
—...más de lo que ya le encantas.—terminó la frase Caroline.
—Bueno mejor te apuras porque te debe estar esperando.
Jess y Caroline abrazaron y se despidieron de Kate deseándole "las mejores de las suertes".
Cuando Kate salió de la habitación hacia su encuentro con Oliver las dos amigas se tiraron exhaustas a la cama las dos mirando al techo.
—¿Crees que lleguen a estar juntos?—Jess miraba el techo como que algo interesante pasara en el.
—No lo dudo.—Caroline se dio vuelta para mirar a Jess. Hubo un momento de silencio donde Caroline buscaba las palabras para poder empezar.—Tuve un sueño...
—¿De que trataba?
—De Patrick
—¿Y tu?
—Si
Jess se cayó y se dio vuelta para también observar a Caroline.
—Cuéntame
—Fue la noche que estuve en el bosque, soñé que Patrick me encontraba y me besaba.
—¿Estaba yo?
—¿Tu?
—Yo te fui a buscar con Patrick.
—No, si solo era un sueño.
—¿Te acuerdas entonces de como fue en la realidad?
—¿Realidad?
—Si, lo del beso fue tu sueño pero ¿te acuerdas cuando fuimos Patrick y yo a buscarte?
—No, solo del sueño; pero parecía tan real.
—Te entiendo, me ha pasado.
Las dos estuvieron un rato contemplando el techo (Que todavía no tenia nada interesante) hasta que Caroline se paró de un salto de la cama.
—Ya, tenemos que ordenar este chiquero.
—Te ayudo.

Jess ya no lo soportaba mas. ¿Hasta cuando tendría que callar? Ya había visto mucho y Patrick todavía la atormentaba ademas con la sangre. ¿Que clase de cosa era eso? Se había dado cuenta que la sangre de Caroline se volvía negra al contacto de la de Patrick ¿Sera toxica para ella? ¿Por eso de desmayara? Pero la negrura era solo la consecuencia del remolino y el remolino no era exactamente amenazador hacia la sangre de Caroline. ¿Sera alguna señal que Patrick a querido dejarle? ¿Por qué se ha ido así como nada y lo deja todo?

—Caroline, ¿Puedo dormir acá? Ya que mañana no hay clases?
—Claro, no hay problema.
—Iré a buscar mis cosas.
—Te espero.

¿Porque rayos Jess esta tan rara? Caroline se volvió a tirar a la cama a contemplar el "interesante" techo. ¿Y si ese dueño fue verdad? Solo con pensarlo se sonrojó. "¡No! Caroline, no pienses estupideces" pensó.
Cuando llegó Jess se acostaron y empezaron a hablar de lo maravilloso o terrible que le pudo haber ido a Kate. Obviamente las ideas buenas ganaban.
Jess ya se había quedado plácidamente dormida pero Caroline no podía así que se levantó silenciosamente para no despertar a Jess. Pero no funcionó.
—¿A dónde vas?
—Iré a tomar un poco de aire.
—¿Te encuentras bien?
—Si, solo que...saldré un rato— dijo dándose vuelta y saliendo igual de cuidadosamente de la pieza.
Salió por la puerta trasera hacia la parte de afuera de su ventana, caminó mas allá, hacia el lado del camino de los bancos. La luna no se veía causa de las espesas nubes y obviamente las estrellas menos. La noche era tan negra como los ojos de Kate.
La oscuridad la comía, buscaba algo para tener referencia de donde estaba. Encontró un árbol a unos metros, se acercó a el y apoyó su cabeza en el tronco. La noche era tan fría como la noche que la "durmieron". Se abrazó para mantener el calor.
Cerró los ojos con la frente todavía apoyada en el tronco cuando alguien la abraza por detrás.
Unos fuertes brazos la rodean. Se da vuelta, siente una tibia piel en su mejilla y ese olor...ese olor...
...ese olor al perfume de Patrick.







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